Terapia racional emotiva conductual cómo influye en la vida

La Terapia Racional Emotiva Conductual, es una terapia que nació en los Estados Unidos de América a raíz de Albert Ellis, su creador. El gran psicólogo estadounidense Albert Ellis, que nació en Pittsburgh en el siglo pasado, se convirtió en uno de los más prominentes y notables psicólogos del siglo XX,tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

Su Terapia Racional Emotiva Conductual es muy fácil de seguir, ya que se basa en una serie de ideas irracionales, cuya intención no es otra que modificar los núcleos irracionales que tenemos en nuestra cognición o forma de pensar, pero que lo que hacen es distorsionar nuestra forma de ver las cosas y perturbarnos psicológica y mentalmente.

El psicólogo Albert Ellis, como decimos, presentó en 1957 su modelo en el cual trataba enfáticamente de detectar qué ideas nos hacían daño a la hora de pensar, y cómo podíamos pensar más limpia y correctamente para sentirnos mejor.

Al principio bautizaría su terapia como Terapia Racional, a secas, pero más tarde en 1993, volvió a cambiar su nombre por otro, el de Terapia Racional Emotiva Conductual.

Terapia racional emotiva conductual cómo influye en la vida

Terapia Racional Emotiva Conductual

Este psicólogo estadounidense, muy prominente en su campo científico como hemos dicho,, se apoyaría muchísimo en las opiniones escritas de importantes filósofos de la antigua Grecia, como eran los ejemplos de la escuela de los estoicos, así como Epicteto.

En éste último filósofo se basaría a la hora de elaborar su Terapia Racional Emotiva Conductual (o TREC), al decir que no eran los hechos los que nos perturban, sino las interpretaciones que hacíamos de ellos.

Por otra parte es reseñable el hecho de que algunos de sus principios, en cuanto a terapia racional, son muy humanistas y poniendo un alto énfasis en la ética, lo que ayuda a las personas a maximizar su individualidad, así como la aceptación de uno mismo de manera incondicional y y la libertad que todos tenemos de manera intrínseca, con lo cual, Albert Ellis será para mí siempre una especie de psicólogo liberal, además de un genio.

Otras de las ideas que pone en juego en su Terapia Racional es la de la filosofía cristiana de perdonar al pecador pero no al pecado, lo cual lo veo de una utilidad muy buena para el uso de ésta terapia en psicología clínica.

Efectos

Efectos

Pero, también, hace mucho énfasis en los efectos que provoca el lenguaje cuando nos expresamos a la hora de pensar, es decir, el efecto que tiene el lenguaje sobre nuestros pensamientos, que también, parte de la influencia de la semántica a la hora de afectar nuestra propia forma de pensar y de racionalizar las cosas.

Tiene una gran influencia a su vez de las escuelas psicoanalíticas, ya que Albert Ellis trataba a sus pacientes por medio del psicoanálisis al principio de su carrera. De hecho, tenía bastante éxito en su consulta, pero pronto se daría cuenta de que su sistema no era tan eficiente como pensaban todos.

Y no era su culpa, sino que, como el mismo decía del propio psicoanálisis era que Albert Ellis consideraba que Freud tenía un don para la ineficiencia, mientras que, al parecer, el autor de la Terapia Racional Emotiva Conductual tenía un don para la eficiencia.

Como hemos dicho, esta terapia de éste gran psicólogo estadounidense considera al ser humano como un ser humano complejo y que, además, tiene una fuerte tendencia a establecer metas y grandes objetivos para su vida.

Objetivos

Objetivos

Objetivos a través de los cuales obtiene felicidad o, lo que es lo mismo, a través de la orientación hacia la meta. Aunque otros psiquiatras, como el psiquiatra creador de la Logoterapia, Viktor Frankl, pensaban de otra manera distinta a la de Ellis, puesto pensaba que éste último decía que el ser humano buscaba el mayor bienestar posible y tendía también a evitar al máximo el malestar.

Todo lo demás, además de permanecer vivo y obtener la mayor felicidad posible era secundario. Así, según esta terapia, cuando una persona intenta luchar por conseguir sus mejores metas, ha de siempre comprobar que sean metas correctas y racionales ya que, según la valoración que el mismo individuo de ellas realiza, puede ser o no ser contraproducente para lograr sus objetivo no ya de metas, sino vitales.

Así Albert Ellis propone el modelo A-B-C a la hora de afrontar cuáles son los elementos activadores que nos perjudican en la búsqueda de nuestra felicidad y de nuestras metas.

Si A es el elemento que activa una forma de pensar que tenemos sobre un tema en concreto, llamémoslo B, que a su evz es lo que decimos sobre A ó, nuestra propia interpretación de los hechos que han sucedido y que nos afectan positiva o negativamente, así entonces según cómo interpretamos que es para nosotros A, pensaremos en B, y hará a su vez que, nos sentiremos mejor o peor lo que dará lugar a la respuesta C.

Elementos

Elementos

Por ejemplo, podemos caer enfermos y eso puede ser un elemento activador con consecuencias emocionales, debido a las creencias irracionales que tenemos sobre la propia enfermedad y eso, a su vez, tiene consecuencias emocionales fuertes, que harán que nos comportemos de una u otra determinada manera.

Las creencias irracionales juegan un papel fundamental en nuestro malestar, lo que significa que pensamos de manera inadecuada y disfuncionalidad sin darnos cuenta, porque, en lugar de expresar preferencia, agrado o disgusto sobre algo, tendemos a absolutizar todo de la manera en la que nos place – sin darnos cuenta, incluso.

Estos pensamientos absolutistas son los correspondientes debería y tendría, emociones muy negativas en nuestra mente que hacen que, sin duda, nos sintamos mal porque, de ese modo, no se puede vivir con creencias que no se ajustan a la realidad.

creencias

Creencias

Para nada podemos pensar, entonces, que las creencias irracionales de caraterísticas distintas a las llamadas ideas que suelen ser automáticas y que, a menudo nos demos cuenta o no nos demos cuenta que tenemos tales pensamientos, obstaculizan también que logremos nuestras metas y es que ponen piedras en nuestro propio camino por pensar mal, esto es, de forma incorrecta.

Todo esto provoca demandas que requieren de nosotos tener paciencia ya que, si no se cumplen, con las ideas irracionales que “denunciaba” Albert Ellis tan sólo encontraremos frustración y catastrofismo. Frente a las ideas racionales de éste psciólogo, que nos ofrece una manera muy sana de pensar y vivir.

Así, siguiendo este modelo de pensamiento, no hacemos sino, sentirnos mal y acabamos de perdiendo la vida porque pensamos que no somos capaces de hacer las cosas bien, nunca.

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