Conoce todos los síntomas de la ansiedad y tomes el control

Sin duda creo que no me equivoco si digo que a nadie le gusta la ansiedad. La ansiedad, al menos como la entendemos generalmente, es un sentimiento generalizado que se desencadena cuando reaccionamos de forma inconsciente o consciente ante eventos que nos dan miedo.

Estos eventos que nos causan temor suelen venir dados porque los percibimos, con razón o sin ella, como amenazantes para nuestro bienestar físico o psíquico o, incluso más allá, para nuestra propia integridad y subsistencia física.

Por poner un ejemplo: si estuviéramos en la jungla cuando éramos primates al principio de los tiempos, con un león que se nos parara delante mientras nos observara atentamente, pienso que esta situación nos generaría muchísima ansiedad.

síntoma de la ansiedad

Síntomas de ansiedad

Pienso que es de lo más normal. ¡Malo sería si no fuera así! Y es que, de hecho, todavía conservamos ese instinto como cuando se nos para un león delante y lo manifestamos en eventos de la vida que no ocurren en la selva sino en la oficina, en casa o en la calle.

A pesar de que nuestro cerebro se ha desarrollado mucho a lo largo de los tiempos, en cierto modo también lo hace muy lentamente, más lento que nuestro propio desarrollo tecnológico, científico, técnico, etcétera.

Y esto hace que nos sintamos así, con síntomas de ansiedad, cuando en realidad no habría ni debería haber motivos para ello, si lo pensamos bien. Algunos de los síntomas de la ansiedad son la preocupación, el miedo y un sentimiento de inseguridad.

Esta ansiedad también suele venir acompañada por pensamientos negativos hacia nosotros mismos, como si de algún modo nos sintiéramos poco preparados o incluso inadecuados.

cómo tomar el control

Cómo tomar el control

Pero también a nivel fisiológico respiramos más, es decir sudamos en mayor medida, y además nuestro corazón empieza a latir fuertemente sintiéndonos con mayor tensión en los músculos. Tensión que incluso hace que sintamos dolor en la zona.

A nivel psicosomático también puede traer molestias en el estómago, ya que hace que nos sintamos más indispuestos de lo normal. Esto se debe a que nuestro cuerpo está unido a nuestra mente, de muchos modos, y lo que se desencadena a nivel psíquico o psicológico puede tener también su traslado a que exista una reacción fisiológica, en nuestro cuerpo.

Por lo tanto para evitar esta ansiedad podemos tratar de poner en práctica técnicas de relajación, como la respiración profunda y sosegada, inspirando y expirando lentamente hasta llenarnos por completo de aire, así como monitorizar y controlar nuestros pensamientos, por otra parte.

Sin duda como digo aunque nuestros pensamientos nos generan ansiedad esta ansiedad está en fuera de lugar, porque aunque es real sí es cierto también que ya no tendríamos ningún motivo tan real para sentirla, habida cuenta y, entre otras cosas, porque ya no tenemos ningún león delante, al menos en apariencia.

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