Sesgo cognitivo: Conoce de qué se trata

El sesgo cognitivo no es otra cosa, para que nos entendamos, que los prejuicios que albergamos muchas personas en nuestras mentes. El tan seguido por muchos Albert Einstein, que sin duda dejó muchísimas frases para la posterioridad, dijo en su día que era una pena porque era más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.

Y esto es cierto, porque en realidad muchos de nosotros, incluso yo que escribo este artículo y que debería por lo tanto tal vez ser más consciente de esto, albergamos prejuicios. Sin darnos cuenta.

Por poner un ejemplo, el mero hecho de que yo piense que por escribir este artículo debería tener más cuidado con mis prejuicios, para así dar un ejemplo a los demás, ya es un prejuicio en sí.

Porque un prejuicio es una idea preconcebida que tenemos sin tener ninguna evidencia empírica ni nada para tenerlo. Y claro que no está bien, porque en realidad los prejuicios sirven para poco.

Cómo influye el sesgo cognitivo en nuestras vidas

Cómo influye el sesgo cognitivo en nuestras vidas

Por un lado vamos muy rápidos en la vida, y necesitamos tomar decisiones en breves periodos de tiempo. Decisiones rápidas, decisiones las cuales nos permiten clasificar ya acomodar en nuestra cabeza determinadas personas, conceptos e ideas para que podamos vivir con ordene la conciencia.

Pero estos procesos psicológicos no están exentos de errores como yo mismo indico en este artículo, por lo que los sesgos cognitivos no son más que prejuicios intelectuales.

Es una pena, porque esos prejuicios a veces causan más mal que otra cosa. Nelson Mandela dijo que ningún niño nace odiando a un negro. Que son prejuicios de los mayores, que nos creemos tan adultos y tan listos. Naturalmente estos últimos prejuicios los digo yo.

Por lo tanto es difícil salir de aquí salvo que nos neguemos a nosotros mismos y construyamos un camino de paz. Un camino en el que nos encontremos a gusto, un camino en el que nosotros mismos veamos que hacemos el menor posible mal a nadie, y que no tachamos a nadie de nada sin saber primero las causas.

Superar las dificultades del sesgo cognitivo

La paz como forma de superar el sesgo cognitivo

Sin duda no nos podemos dedicar a hacer esto las 24 horas del día porque viviríamos exhaustos mentalmente. Pero sí podemos hacerlo por ejemplo cuando atravesamos un conflicto laboral, o en nuestra familia cuando tenemos una discusión con alguien.

Gandhi lo dijo, la paz es el camino. No hay otro camino que la paz. Y muchas veces se demuestra que es cierta esta creencia, porque todos tenemos prejuicios, pero lo importante no es si los tenemos ya que siempre los tendremos, opino yo.

Lo que importa en realidad es cómo gestionamos nuestros prejuicios, si a la hora de la verdad nos dejamos llevar por ellos o si ponemos cerebro y mente en este asunto, e intentamos mejorar como personas.

Como digo, nadie nace odiando a nadie, son tendencias recibidas por la educación, la clase social o la cultura. Y aunque si bien es cierto que siempre tacharemos a gente de algo cuando estemos enfadados, con eso no hacemos sino hacernos daño a nosotros mismos, aunque sea en la eternidad.

La paz como forma de superar el sesgo cognitivo

Superar las dificultades del sesgo cognitivo

Porque no está bien. No está bien tachar a nadie de nada porque la misma vida nos enseña que si juzgamos seremos juzgados. Y eso es pura verdad. No hay nada más verdadero que esto.

Por lo tanto desenfadémonos, distendámonos, nos relajamos y pensamos que somos personas mucho mejores que todos los prejuicios que podamos tener. Podemos superar nuestros prejuicios, y podemos a la vez saber que somos algo más que nuestras ideas automáticas, las cuales nos vienen a la mente de manera genética, pero sin ninguna explicación racional.

Si nos elevamos más allá de las dificultades, más allá del prejuicio, veremos como somos nosotros mismos los que nos hacemos los líos. Estaremos por tanto más cerca de solucionarlo.

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