Onicofagia: ¿Eres de los que se comen las Uñas?

Qué es onicofagia. El hecho de comerse las uñas es una cosa que nos parece tan simple y tan sencilla, que no le damos prácticamente importancia.

Muchos hemos visto como en el instituto, o incluso en en el colegio ya teníamos compañeros de clase, o incluso nosotros mismos, que tenían las uñas totalmente destrozadas de lo que las comían.

Es así como el autor de este artículo mismamente conocía una chica, que prácticamente no tenía uñas con las que rascar nada porque las tenía tan comidas que, de forma natural, ya no le crecían más allá de la piel.

Y era así que el pellejo superaba a la uña no dejándola crecer más. Pero ese era un caso y existen casos más graves, incluso en los que directamente rompemos la capacidad de nuestro organismo de crear una uña sana y bonita, con lo que conlleva para algunas personas, en concreto mujeres, a las que les puede gustar tener cierta estética.

Padecer de onicofagia

Padecer de onicofagia

También ciertos problemas que pueden tener algunos colectivos a la hora de comerse las uñas, son los de todos aquellos músicos que se valen de los dedos para tocar sus instrumentos, véase un guitarrista.

Las personas que tocan la guitarra y en especial la guitarra clásica o española, pueden tener muchos problemas si se comen las uñas porque al final esta onicofagia, lo que va a lograr sencillamente es que no puedan tocar con un sonido de calidad, llevándolos incluso a perder su rendimiento y quién sabe si algunas buenas oportunidades para su carrera.

Pero ¿por qué nos comemos las uñas? ¿De dónde viene la onicofagia? En realidad gran parte de esta patología, si se le puede llamar así porque es cierto que puede ser grave pero tampoco es fatal, viene muchas veces de la ansiedad y de conductas nerviosas mal gestionadas.

Y este gesto, el de llevarnos algo a la boca – en concreto las uñas – se puede ver representado de múltiples formas como, por ejemplo, cuando mordemos un bolígrafo, o cuando fumamos o cuándo comemos cosas para llevarnos algo a la boca y quitarnos esa presión o ansiedad que tenemos que nos hace sentir nervios interiormente.

Onicofagia Eres de los que se comen las uñas

Tratamientos para la onicofagia

De este modo, si nos comemos las uñas es mucho mejor que si fumamos, no cabe ninguna duda, pero aún así los riesgos son reales y pueden dar lugar a infecciones, u otro tipo de problemas de los que luego nos arrepintamos.

Porque comerse las uñas aunque parece que no es difícil de dejar, para algunas personas es todo el mundo y simplemente no les puedes pedir que lo hagan tan fácilmente.

Por suerte hay un posible tratamiento para la onicofagia, o el tratamiento para no comerse las uñas consistente en echarse una especie de laca en las uñas que dejen un sabor tan malo, que nos prevenga eventualmente de comernos estas partes de nuestro cuerpo.

Estas zonas de nuestro organismo que aunque son cascarones y sirven para proteger no dejan de ser también partes de nuestro cuerpo que tienen una función.

Tratamientos para la onicofagia

Si te muerdes las uñas: ¿Cómo superar la onicofagia?

Pero sobre todo, requiere de mucha disciplina, porque al no ser algo como fumar excesivamente o beber compulsivamente, tenemos un cierto sentido de que en realidad no es tan peligroso hacerlo, cuando la realidad nos dice que muchas veces deberíamos evitarlo y especialmente en los casos más graves.

En aquellos casos en que se están haciendo mucho daño sin darse cuenta de las consecuencias que le lleva esta aparente inocua inofensiva manía.

Por otra parte, otro método que puede servir es llevar un diario para nuestra onicofagia, llevar un registro de los días de cuando nos comemos las uñas y cómo nos sentimos psicológicamente, así como capturar y escribir qué ha pasado en ese día de nuestras vidas.

De este modo aprenderemos qué acontecimientos externos e internos, psicológicos de la persona, inciden en que nos comamos más las uñas de lo normal y así podremos evitarlos y llegar a un tratamiento más exitoso.

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