Motivación para adelgazar y así tener una mejor salud

A todos nos gusta hacer deporte porque nos hace sentirnos bien. De hecho, el deporte trae consigo una serie de beneficios a nuestra vida que hace que tengamos un mejor estado de ánimo, que nos sentamos mejor y nos sintamos mejor con nuestro propio nuestro cuerpo.

El deporte trae, como hemos dicho, multitud de beneficios, tales como aumentar las endorfinas que corren por el torrente sanguíneo que son, como probablemente sabéis, sustancias químicas que recorren la sangre y que otorgan un estado de ánimo óptimo para las diferentes situaciones que vivimos cada día.

Por tanto, cuando hablamos de deporte también hablamos de que, aparte de sentirnos bien, además podemos adelgazar. La ley para adelgazar es muy simple: si consumes más calorías de las que ingieres ya estás adelgazando, aunque lamentablemente no es todo tan fácil, como parece con esta definición.

En efecto, esta ley funciona así, pero otra cosa es cómo podemos hacer para crear el conocido como déficit calórico en nuestro organismo. Porque no todos los alimentos engordan y adelgazan igual ni, tampoco, todos los deportes queman la misma cantidad de calorías.

Motivación para adelgazar

Motivación para adelgazar

Por otra parte, hay gente que intenta adelgazar a base de no comer. Cosa que yo, personalmente, veo muy complicada y difícil. Existen dietas milagro, dietas en las que dicen, por poner un ejemplo, que tomando unas pastillas o cápsulas vas a adelgazar mucho pero, a muchos de nosotros nuestra lógica nos hace pensar, que esto no puede ser sano.

Además hay otra ley escondida, que yo llamo la «ley natural» porque ocurre, de hecho, sin que hayamos hecho nada para que funcione así. Esto es, de manera espontánea. Desde mi punto de vista, no se puede conseguir nada grande sin esfuerzo o, al menos, sin un poco de nuestro esfuerzo.

Por lo tanto, dejar de comer o ingerir pastillas para adelgazar no pienso que, en efecto, lo mejor. Es verdad que existen aceleradores del metabolismo que queman grasa más rápido. Los aceleradores suelen suelen ser como su propio nombre indica, suplementos, deportivos en éste caso y no algo en lo que tengamos que basar todos nuestros esfuerzos para conseguir nuestros objetivos de adelgazamiento.

Porque, tal y como menciono, no merece la pena hacer cosas sin esfuerzo, porque o suelen ser artificiales y poco duraderas, o precisamente suelen ser tóxicas y poco sanas para nuestro organismo.

Mejora tu vida

Mejora tu vida

Imagináos que yo pretendo estar en forma para correr una carrera de 10 kilómetros y no pretendo hacer deporte hasta el mismo momento de la carrera. Pienso que poca gente apostaría por mí y que, de hecho, nadie creería en mis posibilidades de hacer algo bueno en esa carrera.

Pero, por otra parte, es cierto que algunos suplementos deportivos pueden ser de ayuda aunque sean artificiales. Aún así como dicen los mismos coach motivadores en el mundo del fitness, «sin dolor no hay resultados».

Nada en esta vida te lo regalan de modo que lo hagas sin esforzarte, sin poner de tu parte incluso cuando no tienes ganas, a lo cual conocemos de hecho como voluntad y disciplina.

Mucho mejor será adelgazar poco a poco, que esperar grandes milagros con dietas o con remedios que prometen mucho, y que lo único que hacen es que perdamos confianza en nosotros mismos, cuando vemos que funciona a corto plazo pero que a largo plazo ni a medio crea ningún efecto duradero, salvo la parte negativa de quitarnos el dinero y las ganas de seguir haciendo algo por nosotros mismos.

Ley natural

Ley natural

Es lo que se llama, en algunos entornos un sacacuartos, algo que nos hace perder la ilusión de las cosas de que podemos lograr y que además, encima, nos hace pagar.

Por eso la norma número uno debe ser, para nosotros, seguir ésta ley natural: sin esfuerzo personal, sin disciplina y sin un cierto grado de autoeficacia, sin voluntad sin nuestras potencias puestas en servicio de una meta nunca lograremos nada. Por eso la gran tragedia de mucha gente es creer en cosas que no da ninguna confianza a nadie, a la hora de la verdad.

Otra gran tragedia que va incluso antes que ésta es, cuando pensamos, que en la vida nos regalan las cosas, que los anuncios que vemos en televisión son ciertos siempre, y que la modelo o el modelo que sale en el spot publicitario sin duda obtiene del producto que hemos visto en la televisión, la fórmula para estar como nosotros queremos estar.

Es verdad que todos tenemos un grado de ingenuidad, pero a veces es más que mera ingenuidad. Sin ánimo de faltar el respeto a nadie y tendré mucho cuidado de no hacerlo sencillamente, a veces, queremos cosas regaladas porque nos acostumbramos a una sociedad en donde todo es inmediato, todo sucede rápido y sin esperas.

controla las ansias

Controlar las ansias

Es la «sociedad de la máquina de Coca Cola». La sociedad en que con echar una moneda y darle a un botón obtenemos lo que queremos y no siempre funciona todo así, y menos con el cuerpo, que es lo más natural que hay. Nuestro cuerpo, a la hora de adelgazar y perder peso no entiende de máquinas, ni de coca-colas, ni de monedas. Para que me entendáis, nuestro cuerpo es pura naturaleza y las cosas en la naturaleza van a su propio ritmo, como tienen que ir, no como nosotros queramos.

Porque si le tratamos de imponer un ritmo de adelgazamiento más rápido del que debemos, al final, sólo lograremos estropear nuestro cuerpo literalmente y, como no somos máquinas, ni tampoco nuestra fisionomía, a veces rompemos nuestro cuerpo de manera irreversible.

Por eso os quiero hablar de lo que es el esfuerzo y la disciplina a la hora de adelgazar, frente a las dietas milagro, así como el resto de productos que prometen muchas cosas y apenas dan resultados buenos.

Porque los valores sirven, ya que pienso que los pueden ser de las cosas más valor tengan para nuestra vida y metas: como su propio nombre indica y que, por otra parte, podemos tener para nosotros mismos éstos valores, a nuestro servicio, e incluso también para con los demás.

Disciplina para perder peso

Disciplina para perder peso

Como digo, no existen los milagros en esta Tierra. No existe el «me como una pastilla y ya está: arreglado», y luego me hincho a comer o hago el burro con el resto de cosas. Tampoco existe me mato a no comer, me dejo la piel sufriendo por hambre, mientras pretendo que mi cuerpo adelgace y sin pensar que luego nos dará un efecto rebote y que nos comeremos todo lo que encontremos.

Pero si están los valores personales de toda la vida, los que ponen en alza sin duda, que hagamos algo muy bueno en sí: algo más allá de adelgazar o más allá de superar marcas deportivas. En efecto, como digo: la disciplina, el esfuerzo y la superación, así como la autoexigencia demandan, asímismo, todo lo que podamos dar de nosotros mismos pero de una forma saludable, esto es, sin atajos ni trampas.

Como indica el anterior apartado de esta entrada, lo que dices y haces puede jugar un rol importante en nuestro objetivo de perder peso. Pero ¿de qué modo puede jugar la disciplina un papel en nosotros y nuestos objetivos?

Pues bien, existen alguna serie de trucos que pueden hacer que por lo menos nos pongamos en marcha a la hora de perder kilos de más y bajar de peso. Por ejemplo, cuando queremos perder peso podemos decirles a los demás nuestra meta, porque así, nos obligamos moralmente frente a ellos a hacer todo lo posible por nuestra valiosa y ansiada meta.

Metas a seguir

Metas a seguir

Esto viene a ser así, porque cuando decimos a alguien una meta que queremos cumplir en serio, y luego no hacemos nada, nos da vergüenza o reparo volver allí sin haber cumplido nuestro objetivo o, por lo menos, sin haberlo intentado con fuerza.

De ese modo, mucha gente que se propone nuevas cosas en la vida, como dejar de fumar, por ejemplo, o ir al gimnasio de forma constante, se lo dicen a su entorno más próximo para que le apoye y para que le apoye también en los momentos en los que ya no le apetece hacerlo.

Es algo así como decir que «la palabra obliga» (a cumplir). Porque si nos atamos a nuestras propias convicciones, será mejor que si nos atamos a nuestra propia dejadez. Aunque, por supuesto, sea un camino más exigente del que nosotros, inicialmente, pensamos.

Y es que, en el inconsciente muchos de nosotros sabemos que no hay sustituto de la disciplina y del esfuerzo personal. Si no, que alguien me diga qué cosas hemos conseguido valiosas en la vida que no que no nos hayn costado, que no hayan dejado mella en nosotros: el indeleble marchamo de que hicimos algo fuerte por nosotros y por nuestra propia vida.

Orden en nuestra vida

Orden en nuestra vida

El esfuerzo, además, pone en orden el resto de facetas de nuestra vida, porque es un tonificador nato de la moral. Por moral entiendo aquí el ejercicio de nuestras fuerzas interiores, ya que si ponemos los esfuerzos en un área de nuestra vida, normalmente también lo pondremos en los demás.

Mientras que si no nos esforzamos en las cosas que más nos importan, difícilmente luego lo haremos en las cosas que nos importan menos. Por eso, repito, nada: ni una cosa ni nadie puede ser el sustituto de nuestro propio esfuerzo personal, que viene de la disciplina y de las propias potencias interiores como la voluntad.

Y, si no, mira a todas las personas que no tienen volutnad, qué cosas hacen y dónde están. No se trata de denigrar a nadie, muy al contrario, pero es cierto que la gente que tiene menor grado de voluntad es menos feliz en la vida porque no consiguen las cosas que quieren, porque no han desarrollado sus fuerzas interiores.

Las potencias interiores que se necesitan para lograr lo que creemos, aunque nos cueste un precio caro en el nivel de disciplina y voluntad, valen la pena. Estas potencias puestas en juego o nuestra voluntad y esfuerzo, nunca son en balde, porque hablamos de habilidades o destreza interior que es transferible a otras actividades.

Importancia de nuestra salud

Importancia de nuestra salud

¿Como pretendo ser disciplinado en algo que no me importa, si no soy disciplinado en lo que sí me importa? Y, a la vez, ¿como quiero aprender a hacer con disciplina lo que no me gusta, si lo que sí me gusta no lo hago?

Por tanto, en vez de centrarnos tanto en lo de fuera, tendremos que centrarnos en lo de dentro, que luego se verá reflejado fuera. Es como, por ejemplo, tratar de gastar en mucha ropa cara y en un coche muy caro, si luego por dentro estamos desordenados – a nivel de conciencia. A mi juicio, no tendría sentido.

Por lo tanto, vamos a tratar de qué medidas reales podemos tomar ahora que sabemos el valor de la disciplina y de nuestra fortaleza interior para lograr una meta.

Herramientas interiores para adelgazar

Herramientas interiores para adelgazar

Lo principal que debemos tener presente, es que siempre existen cosas a las que podemos recurrir, al igual que para cualquier otra meta, también – por supuesto – para adelgazar.

Por ejemplo, como dice este artículo, la motivación para adelgazar es muy positiva. Al igualq eu sucede para cualquier otra cosa, si nos motivamos lo suficiente para nuestra meta, nos acercaremos más a su consecución: a lograrla. En cambio, si no trabajamos este factor que es la motivación, nos quedaremos atascados en el primer punto de partida.

Cuando hablo de motivación, lo veo siempre como un pequeño autolavado de cerebro.
Se trata de que nos veamos, de qué nos parezcamos cada vez más a quién sería capaz de conseguir esa meta y, para eso, tenemos que repetir muchas veces algunas frases dentro de nosotros en nuestra conciencia, para que con ello recordemos lo importante que es nuestra meta y lo mucho que la queremos conseguir – y que debemos luchar.

Así, de ese modo, el factor número uno es motivarse, autolavarse el cerebro con ideas positivas acerca de lo que queremos conquistar, de nuestra próxima meta, y vamos a recurrir a ello cada vez que se nos quitan las ganas de hacerlo en un momento determinado. Incluso, casi, de manera obsesiva.

Obsesiónate con tu meta

Obsesiónate con tu meta

Pienso que dentro del os límites de lo saludable, hay que obsesionarse un poco con las metas a la hora del conseguirlas. Puesto que es muy positivo y saludable obsesionarse de forma buena con lo que nos atrae de forma sana y, a través de las emociones programarnos, para ir en busca del logro final – que nunca termina por otra parte.

Otro objetivo sería hacer deporte, aunque no nos guste. De hecho muchas veces salir a correr es algo que debemos hacer porque está estudiado y más que contrastado por la Ciencia, que las personas que hacen deporte tienen una mejor autopercepción y aceptación de sus propios cuerpos.

Esto tal vez no lo sabías, estimado lector, pero es así, y creo que tiene su fundamento en que precisamente cómo has puesto esfuerzo en tu cuerpo, como has entrenado simplemente lo valoras más como es, porque sabes lo que cuesta tener un cuerpo como el que quieres, más parecido a uno con el que te sientas a gusto tanto contigo como con los demás en todo tipo de situaciones.

Por eso, el deporte es básico, además de para crear un déficit calórico, la pasarela para lograr el adelgazamiento, y que no viene a significar más ni menos que consumas o quemes más calorías de las que ingieres u obtengas nuevas, cada día en tu cuerpo.

Alimentación para adelgazar

Alimentación para adelgazar

Por supuesto, muchos están hartos de hablar de alimentación a la hora de adelgazar, pero es que es cierto. La simple realida es, que hay elementos y alimentos nutritivos nutricionalmente más densos que otros, aunque tengan el mismo número de calorías al final.

Entonces esto, ¿qué quiere decir? Que tal vez una pequeña chocolatina tiene las mismas calorías que un plátano y que, entonces, uno puede pensar que es lo mismo comer una cosa que otra para nuestra salud. Esto no es, para nada, así. Y no lo es porque la densidad nutricional de los plátanos va a ser mayor normalmente que la de la chocolatina.

En otras palabras, por comer lo mismo al final tienes muchos más nutrientes para tu organismo con un plátano que con una chocolatina, lo cual suele ser, como dicen, de cajón. Y es que el chocolate puede ser considerado como un postre, algo con lo que terminar una comida nutritiva, pero que no puede ser por otra parte sustitutivo de los principales eelmentos nutricionales de la vida como la fruta, la verdura o el pescado, la carne o la pasta.

De modo que ya lo sabes, te hemos dado algunas pautas para adelgazar o para lograr la motivación y el conocimiento que necesitas para adelgazar. Ahora la fuerza, ya sea más o menor, más grande o pequeña está dentro de ti y no en los demás, aunque a veces puedas buscar apoyo. Por eso te animamos a que emplees la cuenta de la vieja a la hora de adelgazar, y no intentes milagros rápidos ni cosas que prometen cosas que luego no cumplen.

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