Mirar adelante como una forma de continuar con nuestras vidas

Cuando pensamos que no tenemos camino que andar, resulta que todavía no hemos girado la curva que nos llevará a un mundo nuevo. A una nueva tierra por descubrir, a un camino que nunca habíamos pensado que caminaríamos con nuestros pasos, pero que sin embargo nos estaba esperando.

Hay que dar muchos giros a veces y caminar caminos que no pensábamos que íbamos nunca a caminar. Pero no podemos pensar que esto es inadecuado o a evitar, porque no somos los dueños completos de lo que pasa en nuestra vida.

Es más, si fuéramos de verdad los dueños de nuestra vida, yo personalmente ya tendría mi yate, mi limusina y mi hotel en propiedad. Cosa que naturalmente no tengo y que por cierto tampoco necesito ni mucho menos. Pero además es que nadie me puede demostrar que somos los dueños de nuestra vida de forma completa, porque seguramente yo no habría elegido nacer en España si supiera lo que iba a suceder allí, en algunos momentos de mi vida, véase la crisis y el desempleo que me ha obligado a emigrar.

Mirar adelante

Mirar adelante

Por supuesto si elegiría algunas cosas que ya han ocurrido, como nacer en la familia en la que he nacido. Cosa que me llena de orgullo y de amor hacia los míos. Pero eso no significa que yo elija todo lo que forma parte de mi vida y lo que no.

Porque ocurren cosas que no queremos, suceden miles de millones de planes en los que finalmente es cierto, nos traen la felicidad pero no suceden de la manera que nosotros elegimos en principio.

Puede que sea verdad que la vida es lo que sucede mientras intentamos algo contrario, o por lo menos mientras intentamos otras alternativas. Pero a estas alturas qué más da.

Tampoco nos puede pasar nada tremendamente malo porque esto sea así, y es que al fin y al cabo nos mantenemos con vida, a menudo nos mantenemos sanos y muchas de las otras veces encima somos bastante felices aun con todo lo que nos pasa y no lo queríamos en un principio.

Continuar con nuestras vidas

Continuar con nuestras vidas

Así es que por ejemplo sin duda pasaremos malos tragos que preferiríamos evitar, y así hablo de cosas serias. Vivimos guerras a veces, y vivimos situaciones malas de verdad que son altamente a evitar y ya no hablo de problemas como quedarse sin trabajo, que duro es, ni tan siquiera de depresiones severas.

Hablo de hechos reales que escapan a nuestra culpa, por lo menos de manera directa, y que tiene la potencialidad de cambiar la vida de repente sin ton ni son y sin venir al caso. Pero también ocurren cosas muy gráciles cuando nos sucede lo que queremos.

De hecho, muy a menudo nuestro plan B es el mejor plan que podemos tener, y que curiosamente jamás habíamos previsto y diseñado por nosotros mismos. Esta es la buena noticia que encuentro en que en realidad no somos dueños de nuestra vida tanto como creemos, y que sólo queda mirar adelante y obedecer a las instrucciones que nos da la misma vida para ser felices.

Que primero es caminar y luego tratar de entender y no al revés. Porque la vida no está hecha para pensarla sino para vivirla y si pensamos antes que tenemos que entender todo lo que sucede jamás vamos a caminar, porque a veces la única manera de entender es coger perspectiva.

Perspectiva que sólo se puede coger cuando nos hemos distanciado lo suficiente en el tiempo, y del lugar de los hechos y podemos ver con claridad. Sólo así podremos mirar adelante con razonables garantía de ser felices.

Opinar

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.