Mindfulness ejercicios una forma de mantener tu bienestar emocional

Cuando vivimos preocupados, una buena forma para salir de nuestra preocupación es compartir nuestras experiencias, que significa que al final sentiremos menos ansiedad y dolor acerca de la experiencia negativa en la que nos encontramos.

Muchas veces nos empeñamos en juzgar las cosas en lugar de aceptarlas como son y es que, siempre estamos diciendo si algo es bueno o es malo, en contraposición a pensar que todo es como tiene que ser y que no puede ser de otra manera, como lógicamente es.

Como digo, nos pasamos toda la vida criticando las cosas que vemos. Criticando en el sentido culto de la palabra, puesto que extraemos críticas y aprendizajes en todo aquello que vemos y en lo que nos sucede. Y es que para eso, entre otras cosas, tenemos la conciencia y la inteligencia, pero también hay cosas más importantes en la vida que sacar conclusiones a todo.

Una cosa es mantener la conciencia despierta sobre lo que ocurra, sobre las cosas que ocurren, y otra cosa es estar todo el tiempo monitorizando cada cosa mala que ocurra, o incluso buena. Lo bueno puede transformarse en algo malo, y viceversa, lo malo puede ser al final algo que sirva para nuestro mejor bien.

mindfulness ejercicios

Mindfulness ejercicios

Hoy hablamos de la atención plena, o como se dice en otras palabras: de mindfulness, que es lo que se consigue al vivir sin juzgar cada cosa que ocurre y que vemos. En realidad, no es cierto que tenemos que sacar conclusiones a todo, y estoy siendo muy repetitivo, pero es así.

Pensamos que por monitorizar las cosas que vemos y juzgarlas ahorramos peligros y futuros problemas, cuando lo que hacemos es, sin embargo, que las preocupaciones nos invadan ante todas las cosas malas que vemos. Es importante saber que el pensamiento científico es el arte de ver las cosas como en apariencia son, es decir, como se ve en la evidencia y no como creemos que son o cómo creemos que deberían ser.

El pensamiento científico nos puede ahorrar muchos problemas y malos juicios, al preguntarnos: ¿dónde está escrito que esto sea así? en contraposición a pensar que las cosas son como son, o como parece que son, sin pensar nada. Es cierto que esto es muy filosófico pero no por ello deja de ser importante.

De otro modo nos encontramos atrapados en los problemas, como en una tela de araña, pero a la vez nos bloqueamos para encontrar respuesta a las diferentes dificultades con las que nos encontramos. La atención plena puede servirnos perfectamente para aumentar nuestra tolerancia a la frustración, y controlar nuestros impulsos. Esto es así porque pone orden en nuestra conciencia y nos hace ser más eficaces y eficientes.

bienestar emocional

Bienestar emocional

Es importante comprender de qué modo nuestra mente nos controla a nosotros y no nosotros a ella como, por ejemplo, con los muchos caprichos que tiene nuestra propia mente para con nosotros, impulsándonos a que queramos todo tipo de cosas y a que, como digo, queramos tener cosas aunque no siempre sean buenas para nosotros.

Podemos hacer muchos ejercicios para empezar a controlar nuestros impulsos desordenados. Por ejemplo, si vemos un semáforo en rojo podemos esperar a cruzar cuando se ponga en verde para nosotros, incluso cuando no pase ningún coche ni nadie absolutamente estando para los peatones – nosotros – en rojo.

Otro ejemplo es cuando suena el teléfono. No cogerlo a la primera, sino esperar un poco, es bueno para desarrollar la paciencia que es muy importante para todos. También, otro ejemplo, es esperar a personas con las que salimos de casa y que van más lentas que nosotros a la hora de prepararse. Nos sentamos plácidamente en la habitación hasta que ella o él estén preparados.

Las palabras clave aquí están en desarrollar la paciencia porque con ella empezamos a conocer cómo nuestra mente hace pequeños trucos con nosotros, para conseguir lo que quiera aún sin nuestro permiso. Aunque es cierto, por otra parte, que le damos ese permiso cuando no somos capaces controlarnos – cuya responsabilidad es sólo nuestra.

conciencia sana

Conciencia sana

Otra cosa muy importante que podemos hacer por nuestro bienestar es observar la conciencia y los motivos que nos mueve a hacer las cosas. Por ejemplo, normalmente todos en el tiempo de por la mañana es cuando nos duchamos, nos afeitamos y empleamos los diferentes productos de higiene, junto con desayunar.

Es en esos momentos de movimientos aparentemente rutinarios en los que nada se gana porque, al final, se trata de un mero mantenimiento del cuerpo, en los que podemos empezar a fijarnos de qué manera hacemos los movimientos, cogemos los objetos, nos afeitamos y, de ese modo, ser conscientes de cada mínimo movimiento que hace nuestro cuerpo para aprender a ser más suaves y tranquilos en la vida, y controlar nuestros impulsos más agresivos o nerviosos.

También podemos escuchar la música del agua cayendo en la ducha, detectando el sonido del agua así como el spray de la espuma de afeitar al sacar la espuma poco a poco y gradualmente.

En la ducha podemos sentir los olores del jabón o el champú, y centrarnos y pensar cómo nos está protegiendo de futuras infecciones. Éste es un trabajo muy mental, que está casi por entero en nuestra conciencia y que, otra vez, de esos ejercicios empezamos a fijarnos en los pequeños detalles, que son lo que de verdad importa.

paciencia en la  practica

Paciencia en la práctica

Pero como digo, requiere cierta paciencia por lo que no tenemos que ser nerviosos ni llegar tarde a los sitios si queremos hacerlo bien. Veremos cómo cuando hacemos estas prácticas nos vienen pensamientos a la cabeza, pues bien, lo que tenemos que hacer es dejarlos ir, es decir, centrarnos de nuevo en los olores y la sensación de la que estamos hablando, y no pensar en nada, dejando la mente totalmente vacía y en blanco.

Por tanto tenlo en cuenta, cada vez que te distraigas vuelve de nuevo a la actividad que tienes a mano para centrarte en ella. Puedes hacer ésto con muchas cosas, incluso planchando, o poniendo la lavadora con los olores del detergente. Se trata como su propio nombre indica de que tengas la atención plena, y que no pienses en nada más allá de hoy: ni del futuro o del presente. Hoy: aquí y ahora y no estar en ningún otro lugar aunque sea mentalmente.

Además, existen algunas veces en los que tenemos pensamientos obsesivos que nos preocupan o, dicho de otro modo, lo que se llaman pensamientos circulares. Los pensamientos circulares son pensamientos que no podemos dejar de pensar en ellos, pero que no nos trae ningún beneficio poner tanto tiempo la atención en ellos.

Una cosa que podemos hacer ante estos pensamientos es, cuando los detectamos, pararnos a respirar con el vientre para, de forma plena, emplear una palabra clave propia y personalizada que nos traiga a la mente otro tipo de pensamientos.

pensamientos

Pensamientos

Por ejemplo si yo estoy pensando en algo que me preocupa y de lo que nunca saco ninguna conclusión final, puedo darme cuenta de que estoy teniendo un pensamiento circular, y emplear la palabra «fiesta», con la que evoco lo bien que me lo voy a pasar con mis amigos del viernes.

Naturalmente la palabra que elijamos ha de ser más universal que esa, pero la palabra fiesta enfoca bien lo que quiero decir con esto: que al final pensaremos en otro tipo de cosas diferentes, que sin duda acaparan la atención plena de nuestra conciencia. Y nos pondrán a vivir en el presente.

A menudo pensamos que no tenemos ningún tipo de control sobre nuestros pensamientos, cuando esto no es así. De hecho, tenemos mucha más influencia y nosotros somos los que deben controlar la mente y no la mente a nosotros. Conocer esto que menciono anteriormente es el principio del camino de la sabiduría, en la que nos damos cuenta que si nos gobernamos a nosotros mismos ganamos al resto. Aunque no de manera posesiva, claro.

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