Habilidades sociales

Las habilidades sociales son, como su propio nombre indica, una serie de herramientas personales que tenemos cada uno a nuestra disposición. Cuando se dice que alguien no tiene suficientes habilidades sociales, en realidad nos referimos a que las tiene poco desarrolladas.

Es verdad que la personalidad influye ampliamente en cómo nos desenvolvemos con los demás. Pero tampoco deja de ser cierto que esas habilidades o talentos sociales que podemos tener, se pueden desarrollar con el paso del tiempo de una manera mayor o menor.

Por lo tanto no es una cosa fija y estable. Hay personas que tienen habilidades sociales desde muy jóvenes y que las mantienen siempre, y hay personas que las tenían y que dejan de tenerlas porque no las desarrollan, no ponen demasiado a menudo en práctica este tipo de habilidad.

Estas últimas personas pueden cambiar con el paso de los años a mejor, en lo que se refiere a habilidades sociales, lo que ocurre es que aunque son tímidos de jóvenes, puesto que tienen algún tipo de problema inocente para relacionarse con los demás, al final se abren a la gente y son iguales sociales que los demás.

Incluso a veces se comportan con los demás con más profundidad que otras personas, en parte debido al tiempo de inactividad social que han tenido de jóvenes. Por lo tanto, conviene hablar sobre qué son las habilidades sociales en términos de trabajo, de familia, de vida social y vida personal, así como en nuestros hobbies o actividades favoritas.

Por ejemplo, es muy valorable por las empresas tener vida social, tener habilidades sociales que permitan desarrollar una buena convivencia con nuestros compañeros de trabajo. Porque ¿qué va a ocurrir si no tenemos buenas relaciones?

Probablemente estallaremos en un momento dado con un compañero, si tendemos a tener brotes de ira. O que seamos demasiado distantes y reservados y que, por tanto, no formemos un buen equipo con los demás.

Por lo que es así, las habilidades sociales son importantes en el trabajo. Pero, más aún, casi se puede decir aún más en cuanto a la familia, ya que es en la familia cuando podemos desarrollar nuestras habilidades sociales con un mejor grado de seguridad.

Dentro de lo que cabe de que no nos van a hacer nada malo, aunque tengamos un comportamiento más cercano y por tanto más vulnerable, nos relacionamos de un modo que en la vida corporativa no podemos llevar a cabo.

Por supuesto, existen muchas personas que tienen malas relaciones con sus familiares, pero eso no hace que sea más peligroso que, por ejemplo, respecto a desarrollar determinado tipo de trato o de hábitos con gente de la calle, con desconocidos.

Y luego está nuestra vida personal y nuestros hobbies, donde mucho de nuestro tiempo lo pasamos, sobre todo, cuando somos solteros con nuestros amigos. Sin que esto sea mejor necesariamente que la familia, es verdad que la amistad dentro del marco habilidades sociales correctas podrá hacer que pasemos un buen tiempo rodeado de amigos.

Lo bueno o lo malo de la amistad es que tan sólo pide como requisitos respetarse y pasarlo bien. Otro caso es la familia, puesto que es una de las cosas más grandes que uno puede tener en la vida, desde mi punto de vista, aunque también pueden haber problemas con lo que, de ese modo, no todo es de color de rosa, aunque de lejos merece la pena el intento.

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