Echo de menos a mi ex: Cómo superarlo

Hay personas que tienen dificultades en olvidar cosas pasadas. Por ejemplo usted que está leyendo este artículo puede pensar que tiene facilidad para pasar de página ante determinados eventos, o bien que le cuesta mucho y lo reconoce así, el hecho de dejar amores pasados.

A veces no sabemos lo que teníamos hasta que, por circunstancias de la vida o nuestras incluso, lo perdemos.

Eso en cierto modo todos lo hemos conocido, si no es por personas a nuestro alrededor incluso a través de nuestras propias biografías.

A menudo todos los días pasamos tiempo con gente que no tiene un gran rol en nuestras vidas. Con gente que aunque nos telefoneamos y escribimos correos electrónicos no son tan significativas como la vida rutinaria podría hacer aparecer.

Echo de menos a mi ex

Echo de menos a mi ex

Hacemos negocios, trabajamos juntos y hacemos amistades. Pero ¿qué pasa cuando esas aparentes amistades o, amores, nos faltan?

Es en esos momentos cuando aprendemos que aunque tenemos algo podemos no valorarlo lo suficiente en ese momento, y que después cuando es demasiado tarde lo valoramos incluso más de lo que habíamos pensado.

Por eso ante esas pérdidas cuando ya no hay nada que hacer sólo queda transformarnos a nosotros, habida cuenta de que parece que no somos capaces ni podremos tal vez nunca transformar la realidad. Esta realidad que no nos gusta.

Existen parejas “míticas”, como si se trataran de dos medias naranjas hechas el uno para el otro y que sin embargo, por egoísmos o por falta de madurez, se echan a perder.

Vale la pena extrañarlo

¿Vale la pena extrañarlo?

Con el tiempo nos damos cuenta de que era una relación que merecía la pena, más allá de las amistades que tenemos y de los negocios que hacemos, y que por ende podríamos haber hecho más para conservarla y quién sabe lo que hubiera pasado hoy.

Aunque, como decimos, no es buen mirar atrás, aunque sí es correcto explorar un poco este tema, especialmente si queremos aprender de las relaciones del pasado y que no nos pasen factura en el futuro, habiendo madurado lo suficiente para sacar conclusiones correctas.

¿O no piensas nunca en nadie en quien te duele pensar un poco, tal vez por algo que no salió bien?

Es necesario, lo primero de todo reconocer en qué situación estás, para después a continuación tratar de poner remedio a tu dolor, que es lo que interesa ahora.

Superar el dolor

Superar el dolor

Tu dolor y no sólo lo que hubiera pasado si todo hubiera ido mejor. Aunque estés en el fin de semana de nuevo sólo o sola, viendo la televisión en una casa que antes era habitada por dos, tienes que mirar adelante y pensar que Dios tiene para ti un plan, y que esto ha pasado por una razón en particular y no porque sí sin sentido alguno.

Puedes echar de menos risas, caricias, o gestos y palabras, que ya tal vez no van a volver del mismo modo que eran antes para ti.

Por eso lo que tienes que hacer es mirar adelante pero eso sí, recoger cada una de las lágrimas que vas dejando para usarlas de agua para regar un futuro más provechoso aún del que un día tuviste en el pasado.

Opinar

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.