Depresión endógena: En qué consiste y cuáles son sus causas

Las causas de la depresión son muchas, puesto que cada persona es única y sufre de manera diferente a las demás. ¿Para que os voy a engañar? he leído muchísimas web, como hacemos muchos de los que hacemos artículos, para obtener referencias sobre este tipo de depresión.

Los redactores no estamos para saberlo todo de todo sobre cualquier cosa aunque vayamos a escribir de ella y, por cierto, he leído cosas muy interesantes de éste tipo de depresión. He leído sobre sus causas, lo que lo provoca y, además, que la propia Organización Mundial de la Salud ha considerado que la depresión es una de las enfermedades más enfermedades de este siglo. Como una plaga.

Mucha gente ha estado deprimida, está deprimida o lo va a estar alguna vez a lo largo de su, ojalá, larga vida. Aunque nunca sabes qué es lo mejor, la vida siempre es un valor que hay que poner en alza. Los motivos, como digo, como he leído en una cantidad nada desdeñable de páginas web son los de siempre y, de hecho, lo puedes consultar en cualquier página web que ofrecen éste tipo de información, éstos servicios.

Depresión endógena

Depresión endógena

Pero yo tengo mi opinión personal sobre el tema que creo que es más productivo contar, ya que, de ese modo, daría una respuesta única y original sobre un problema que nos afecta a todos porque, no nos engañemos, a cualquiera nos puede pasar. Hoy tengo la suerte de escribir esta página, en la que puedo expresar mis ideas y pensamientos tal y como me vienen siempre con la mejor voluntad, y quiero haceros partícipes de lo que pienso de ésta conocida como depresión endógena.

Cabe destacar que yo tengo mi fe religiosa movida por la vida cristiana, la fe de Jesús y que, por otra parte, pienso que hay mucha gente que piensa que la depresión no ocurriría si viviéramos más como Dios quiere de nosotros que vivamos. Claro, que yo tampoco soy Teólogo ni tampoco puedo teorizar sobre este tipo de cosas, pero lo que sí es cierto es que en cierto modo nos ahorraríamos muchos problemas si viviéramos más rectamente, a través de una moral y una ética intentando hacer siempre el bien a los demás.

En este blog siempre intentamos ofrecer contenidos únicos y originales, más bien opiniones auténticas, sobre las cosas que acontecen de la psique humana, y este post no va a ser menos. Pero ¿porque nos deprimimos? para empezar, hay que distinguir algunos conceptos que en algunas tradiciones se trabajan mucho como son el «bajo ego» y el «verdadero yo», aunque tampoco quiero centrarme demasiado en estos términos sino, mejor, en cosas más sencillas.

Se trata de que ayude al sector a reflexionar sobre cuáles son las posibles causas que pueden hacer que te sientas deprimido, y no de que adquieras un vocabulario nuevo que, a lo mejor, no te servirá para nada en particular. Aunque es verdad que el vocabulario puede servir muchas veces para poner nombre a las cosas que sentimos, pero que por no saber cómo llamar, sencillamente pasan sin ser detectadas por nuestras vidas, lo cuál no siempre es adecuado.

En qué consiste

En qué consiste

Por lo tanto y dicho esto, diremos que la depresión es cuando la parte más mala que tenemos dentro de nosotros, que es nuestro ego o nuestro «bajo ego», quiere siempre más y más y no tiene suficiente. Desde mi punto de vista éste ego nos maltrata dejando por los suelos nuestro estado de ánimo, en ocasiones, haciéndonos creer mentiras como que necesitamos determinadas cosas para poder subsistir, al menos emocionalmente, y es que de hecho, en cierto modo, es así.

Pero es así por nuestro bajo ego, porque estamos dominados por él y porque estamos dominados por nuestras pasiones más precarias que son siempre las que nos van a traer por el camino de la amargura. Muchas veces nos sentimos identificados con este ego del que hablo, que es el que nos hace querer o incluso necesitar todo, como un niño que entra en una juguetería o en una tienda de golosinas y, lo que es peor, si no lo consigue trata de destruírnos psíquicamente y emocionalmente hasta, incluso, que no levantamos cabeza

Esto, que se podría llamar simplemente como una especie de demonio que tenemos dentro, tampoco me atrevo a compararlo con tal, ya que en Teología las cosas son mucho más grandes y complejas de lo que pueda decir yo con unas simples palabras.

Pero sigamos e imaginemos que nos dejamos dominar, como muchos hacemos, por nuestro bajo ego y que seguimos todos los días sus dictados, en lugar y en contraposición y contraste a negarlo para que se calle y deje de reinar despóticamente sobre nosotros.

Situación difícil

Situación difícil

Simplemente la situación es que, con nuestro bajo ego, tenemos todas las de perder. Porque nuestro bajo es un mal pagador, es decir, cuando no consigue lo que quiere de nosotros nunca nos deja tranquilos, y es que en cierto modo si nos dejamos llevar por él le estamos entregando literalmente nuestra propia vida.

Y así, cuando nos pide una cosa, nosotros vamos ingenuamente y se lo ofrecemos, y nos creemos hasta cierto punto reyes, porque nos ofrece una temporal satisfacción que luego nos quita hasta la próxima situación en la que nos haga otro “encargo”. Por eso digo que lo mejor es negarlo para que no estar sujeto a sus abominables exigencias, las cuales siempre conducen a la depresión endógena, porque si no llevamos a cabo el plan que él quiere para nosotros, nos hundirá.

Y no es lo mismo que lo que queremos en verdad nosotros, aunque no lo sepamos, que lo que nuestro bajo ego quiere. Sencillamente porque existe un factor que es del «verdadero yo» o el «alto ego», que es una vida giuada por el amor y la compasión que tiene, por cierto, Dios hacia nosotros.

Para los que creemos en Dios, y por lo tanto, en una especie de ser más elevado que nosotros, ésta algo ego o verdadero yo es la esencia buena que hay dentro del ser humano, que es así como se conoce en otras teologías o religiones, como en el Budismo o el Hinduísmo.

Aproximarse al bajo ego

Aproximarse al bajo ego

Cuando uno navega por internet se encuentra muchas cosas, y yo quiero ser esta vez una especie de transmisor de las cosas que leo puesto que intento apuntar lo más importante que he encontrado, y todo de manera sintética para que sepas lo que debes saber.

Por ejemplo, en una página de PNL ponen el ejemplo de personas que tienen una alta autoestima pero un bajo ego, o una bajo autoestima pero un alto ego. Para empezar, hablan de que las personas con alto ego y baja autoestima casi pueden, en ocasiones, tender a suicidarse.

Lo cual me parece una burrada que, por un lado sí que es una burrada pero por otro lado y, pensándolo bien, no, porque es cierto que una persona con un bajo ego y una alta autoestima nunca va a hacer esas cosas, que sí haría en determinado tipo de situaciones una persona que está más desordenada interiormente.

No se trata de equiparar tener un alto algo a suicidarse, pero sí es verdad que el bajo ego es una cosa que, en cierto medida, es como tener alto el colesterol, o como tener alto cualquier problema que nos pueda invadir en nuestra vida privada y causar, por tanto, problemas.

Problemas

Problemas

Yo tengo sobrepeso, por ejemplo, y tengo problemas en las rodillas. ¿No me va a causar más problemas en las rodillas mi propio peso? Este ejemplo, que puede parecer una tontería, no es tan ilusorio porque, al final, nuestro propio peso es una carga y, si tenemos alto el bajo ego tenemos alta la carga sobre nuestros hombros psicológicos o emocionales.

De hecho no se me ocurriría jamás desearle a alguien que tenga un alto bajo ego o un fuerte ego, si lo queremos simplificar, porque al final el ego nos hace creer que somos distintos de lo que en verdad somos y nos crea una ilusoria sensación de realidad que, ciertamente, no es tal.

Muchas veces nos identificamos con personajes, cosas o situaciones con las que realidad poco tenemos que ver. Porque desde mi punto de vista, el ser humano es compasión, visto desde su el máximo de su potencial, entre otras cosas.

Y esto nos lleva a la pregunta que se hacen muchos sobre si el ser humano, finalmente, es bueno o es malo por naturaleza. Porque hay gente para todo tipo de opiniones. Gente que piensa que muy egoísta y gente que piensa que la naturaleza humana es buena, aunque no siempre se da cuenta de la cosas que hace mal.

Domina el ego

Domina el ego

Mi opinión es que, cuando nos domina el bajo ego, éste ego hace que en principio no seamos tan buenas personas como aparentemente podríamos ser, incluso aunque desde nuestro punto de vista nos vieramos a nosotros mismos perfectos.

Porque ¿no es verdad acaso que a veces hacemos daño a los demás, y tenemos el orgullo y amor propio suficiente como para no pedir perdón? A mí me ha pasado y pienso que a los demás también les podrá pasar. Sí, yo también he hecho daño a mucha gente y considero que estás tú, estimado lector, que probablemente estás leyendo esto con atención también habrás hecho a veces daño a mucha gente, o a alguna.

Mientras tanto, las principales religiones hablan de paz interior, de una paz que hace que nos comportemos mejor con nuestro prójimo: con el otro. Y pienso que es una gran verdad. En realidad los grandes maestros espirituales, nos han enseñado esto.

Pero, al final lo que pasa, es que como todo lo que vale la pena cuesta mucho obtenerlo, más bien, lograrlo: «no pain, no gain». Ya lo dije mi artículo anterior llamado «motivación para adelgazar», y es cierto. Incluso sentir paz interior y ser mejor persona cuesta mucho esfuerzo y a veces trágicos y estrenuantes conflictos interiores que no te permiten sobrellevarlos siempre con la facilidad con la que querríamos.

El camino espiritual

El camino espiritual

Estamos hablando de depresión endógena y algunos, probablemente, os preguntaréis ¿qué tiene que ver éste «camino espiritual» que estoy describiendo con la depresión endógena? Pues os lo digo. Básicamente que la depresión endógena se puede curar con esa especia de tránsito espiritual que describo.

Pero, ¿qué se entiende por camino espiritual? ¿y qué es para nosotros el espíritu y éste camino? El camino espiritual es una cosa que, al final, es muy sencilla: se trata en él de hacer trascender nuestro bajo ego. Con las ataduras del pecado, del esclavismo y del bajo ego que nos hace sentir deprimidos, cuando seguimos a Dios somos cada vez más libres y más felices por las gracias que Él nos da.

En otras palabras, se trata de ser mejor persona de corazón, cuerpo y alma que, al final, te hará sentir mejor incluso cuando aparentemente fracasas. Cosa que muchos no hacen. Y pocos saben. Es así de paradójica la vida, en este aspecto, porque como decía Jesucristo «el que quiera ganar su vida la perderá, y el que pierda su vida la ganará».

Así es, si tratamos de perdernos a nosotros mismos trascendiendo la parte peor que tenemos, que es nuestro bajo ego, lo que hacemos es perder nuestro bajo ego y estaremos más liberados, gradualmente, hasta llegar en el mejor de los casos a algo que en algunas tradiciones se llama Iluminación. Y vosotros, ¿pensáis que alguien va a llegar a la iluminación si no ha perdido antes su ego? Y más aún, ¿de verdad pensáis que alguien iluminado va a sentirse deprimido alguna vez?

Un camino nada fácil

Un camino nada fácil

Sin duda una persona que siga este camino de convertirse en mejor persona a través de trascenderse a sí mismo, pasará momentos y por dificultades que serán difíciles y le causarán dolor, pero dudo mucho que aún así entren en estado de depresión crónica, o en un estado de abatimiento total en el que su vida pare por completo. Pero no se trata de culpar a nadie, ni de culpar a nadie que tiene una depresión endógena, ¡bastante tendrá ella ya con sufrir su depresión!

En realidad, parece precisamente que uno de los mecanismos del bajo ego para capturar nuestro alma es atacarnos, sobre todo, con la culpa. Porque para los seres humanos que según, la teología cristiana, nacemos bajo el pecado original todos somos, en esencia, culpables de algo: no hay nadie que haya hecho todo perfecto en la vida.

Jugar con esa culpa es un juego muy sucio que hace nuestro propio para que nos sintamos mal y seamos manipulados por sus estrategias, siempre personalizadas. Es como un perro y su amo. El perro es nuestro ego y el amo somos nosotros.

Pero es como cuando el perro trata de llevarme a mí por la correa y no yo a él. Así, el ego que llevamos dentro, incluso por mucho que pensemos que no puede ser para tanto, causa que mucha gente cometa barbaridades por sentirse mal con ella misma, pidiendo resultar de esto trágicas consecuencias.

Ultimas palabras de ánimo

Ultimas palabras de ánimo

Si piensas que puedes estar viviendo una depresión endógena y, si piensas que lo que describo en éste texto puede ser tu caso, te doy mucho ánimo para que sigas haciéndolo lo mejor que puedas. Y te daré algunos consejos porque yo también, alguna vez, me he podido sentir deprimido, como todo ser humano ha podido sentirse deprimido alguna vez.

Como sabrás, aunque estés deprimido, levantarse y dejarse ayudar es lo primero. Dejarse ayudar porque hay gente que está mal y que, peor aún, no se deja ayudar. Esto, que lo sepas, no es nada sano no porque sea algo para echarte en cara sino porque, si no te dejas ayudar, ¿cómo vas a salir de ahí tú sólo?

Por otra parte si te sientes deprimido y sabes que esto va a ir a peor, puedes hacer una cosa muy buena que es tratar de ayudar a los demás. Sí, aunque no lo creas tratar de ayudar al prójimo, incluso cuando estás deprimido, es dar un amor que luego te vuelve con creces.

En efecto, el amor es lo que necesitamos todos y lo que cura nuestras heridas. Y mucha gente está deprimida porque no siente que tenga contacto con nadie, que nadie se preocupa por ella: que nadie tiene afecto hacia ella. Que nadie la quiere, en otras palabras. Por lo tanto aquí dejo mi opinión personal sobre la depresión endógena, más allá de toda consideración clínica o médica que puedas obtener en otras páginas web. Esta es, por tanto, mi opinión y creo que sin duda algo sí que te ayudará.

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