Curso de coaching: Cómo elegir la mejor escuela

Cuando nos planteamos realizar un curso de coaching, estoy ciertamente seguro de que se nos abren múltiples preguntas y no todas de fácil respuesta. Una de ellas, como no podía ser de otra manera es la pregunta de ¿qué curso de coaching es el adecuado para nosotros?

Al fin de al cabo, cursos de coaching hay muchos, y además debido a que está habiendo una explosión de esta profesión los hay aún todavía más. Por lo tanto muchas personas que se introducen por primera vez en esta idea, en la de meterse a trabajar en coaching pueden encontrarse perdidos ante las diferentes opciones que hay en el mercado.

Entonces, ¿qué escuela de coach debo elegir? Aquí por supuesto se abre un amplio abanico de respuestas, tantas como personas pueden haber porque no existe una respuesta única para esta pregunta.

En principio voy abordar el tema desde una perspectiva general. Y lo que quiero decir es que debemos sin dudarlo elegir la escuela de coaching que nos haga mejores. Por supuesto, también entran otros factores en cuenta, como por ejemplo la del certificado o la titulación que nos va a extender la escuela de coaching por superar con éxito su programa.

Cómo certificarse en un curso de coaching

Cómo certificarse en un curso de coaching

Pero como ayer le comentaba a un amigo, existen varias opciones para certificarse como coach. Una de ellas, es tener un certificado pomposo de una escuela de élite y no saber demasiado como aplicar lo que hemos aprendido en la escuela.

Otra opción que se puede dar en algunas personas, es que sepamos perfectamente cómo ser coach, porque sencillamente para que se entienda «lo llevamos que hay en la sangre», pero que lamentablemente nos falte la certificación adecuada, la titulación adecuada, la formación para enmarcar ese conocimiento que ya de por sí tenemos, y que nos falte un título en el que la gente pueda confiar.

Por supuesto, también se puede dar el esplendoroso caso en el que sepamos de coaching y a la vez tengamos una buena titulación: es lo ideal, opino yo. No obstante, hay que saber que el coaching está siempre en pleno movimiento, y que el coach nunca está tan seguro como para dormirse en los laureles de la profesión y pensar, de ese modo, que lo va a hacer siempre correctamente.

Yo diría que hay que mantenerse muy despierto, porque las nuevas tendencias vienen, como por ejemplo sucede en el campo del fitness, y hay que estar alerta de que nadie nos tome ventaja y que no nos metan un gol por pillarnos desprevenidos con algo de lo que ni siquiera sabíamos y de lo que tal vez, deberíamos conocer.

Lo que debemos saber para elegir un buen curso de coaching

Lo que debemos saber para elegir un buen curso de coaching

Entonces, para concretar lo que debemos saber muy bien es que una escuela de coaching, per sé, no nos va a hacer grandes coaches. Como mucho nos podrá dar una formación, pero del mismo modo que un pez por tener aletas no va a saber nadar en cualquier tipo de agua, debemos estar en cierto modo adaptados al ambiente sin importar la formación que tengamos.

Lo que quiero decir y para que se entienda, es que un pez de agua dulce no le puedes meter en el mar. Del mismo modo que un pez de agua salada no puede nadar con facilidad con el resto de peces en el marco de un río de agua dulce.

Por lo tanto y para hacer un breve resumen de cómo elegir una buena escuela de coaching, me gustaría decir en primer lugar que tenemos que hacernos un chequeo de lo que sabemos y de lo que no sabemos, y de cómo nos encontramos al respecto del ejercicio de la profesión.

Cómo obtener una certificación confiable de coaching

Cómo obtener una certificación confiable de coaching

En segundo lugar, tenemos que intentar buscar una escuela que nos dé una certificación fiable. Por ejemplo, si yo me hago coach por la «escuela de amigos altruistas del coach», tal vez a algunas personas les otorgue menos seguridad qué la que daría un nombre como el de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, por ejemplo.

Y dicho esto, lo demás es andar y seguir caminando. Con nuestras fortalezas y las debilidades que podamos tener. Tenemos que saber que aunque lo tengamos todo para tener éxito en la profesión, eso es tan sólo una percepción personal.

Y que aún sin perder confianza en nuestro trabajo y en nosotros mismos, siempre hay mucho que mejorar por lo que jamás podemos dar el capítulo de nuestra formación por cerrado.

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