¿En verdad funciona el coaching para niños?

Existen coaches que no trabajan para adultos como estamos acostumbrados a ver, sino que de lo contrario trabajan con niños. Y no son pocos los que se dedican, como decimos, no sólo a adolescentes y a adultos sino que también se está empezando a ver como algo habitual que se trabaje con niños más pequeños.

El coaching para niños no es más que intentar que los niños encuentren soluciones de manera práctica para arreglar sus problemas, así como la acción de darles habilidades para la vida. Todos los niños tienen preocupaciones y aunque muchos no son conscientes de ellas, lo cierto es que pueden empezar a medrar, a carcomer y a cercenar su propia autoestima.

Personalmente no sé qué fuerza puede tener el coaching para niños, dado que lo que hace un coach es empoderar a su cliente, y el niño pocas veces tiene la fuerza necesaria para cambiar un esquema vital que sencillamente han creado sus padres o los adultos de su alrededor.

Visión del coaching para niños

Visión del coaching para niños

Por supuesto, el coach lo que va hacer es darles una visión positiva de los hechos para que aprendan a buscar sus propias oportunidades, pero desde mi punto de vista el problema, sin ánimo de decir que esta actividad no sea útil, es que un niño sólo puede tener mucha fuerza pero los adultos a menudo por viejos les pueden ganar la partida.

Y es que no es cierto que el coaching se diferencie tanto de la psicología como parece, porque si bien algunas voces argumentan que el coaching mira al futuro y que la psicoterapia mira al pasado, pienso que ambas convergen en el presente o, lo que es lo mismo, en el momento actual.

En el momento en el que se ve el problema que uno arrastra o que tiene y en el cual deciden arreglarlo hoy para mirar mañana a un mejor futuro. No se puede decir que el coaching, por otra parte, sea una panacea, porque en realidad muchos antiguos de Grecia ya hacían preguntas con poder que ayudaban a la gente como ahora hace un coach.

Pero es cierto que puede mejorar la vida de las personas si en lugar de empeñarnos en ver lo negativo nos centramos más bien, en sacar réditos al asunto en el sentido positivo, saludable y constructivo de la palabra.

Cómo funciona el coaching para niños

Cómo funciona el coaching para niños

Los problemas que puede llevar un niño a la consulta de un coach son sobre todo de estrés, de no saber gestionar sus propios sentimientos, cosa que con la Terapia Racional Emotiva Conductual del psicólogo norteamericano Albert Ellis (TREC) ya se podía hacer antes. Así como problemas de tipo escolar y de autoestima.

Normalmente una sesión de coaching para niños se hace sólo con el niño sin que aparezcan los padres en escena, aunque es cierto que en alguna sesión los padres harán acto de aparición en especial para ver por dónde se desarrolla la terapia con su hijo.

Y cabe recordar que la responsabilidad de la educación del niño no es del coach, sino de los padres. Por lo que por mucho que un coach intente hacer su labor para llevar al niño a una mejor vida y a un mejor equilibrio mental, nunca podrá sustituir el valor que dan los padres con su propio ejemplo y con el simple hecho de llevar una vida, para el niño, ordenada.

Valor del coaching para niños

Valor del coaching para niños

En definitiva, desde mi punto de vista el coaching para niños tienen valor, aunque ocurre a menudo que tendemos a sobrevalorar lo que puede hacer un coach por un niño.

Si la vida tuviera problemas que fueran fáciles siempre de resolver, no ocurrirían las dinámicas ni los hechos a los que nos enfrentamos tanto a nivel personal, como social, como comunitario en las sociedades y países hoy día y siempre se puede decir.

Por lo tanto pienso que el coaching para niños puede estar bien, pero en ningún caso debe tratarse de un método o de una forma de delegar la responsabilidad que tenemos como padres a otras personas para que se encarguen implícitamente a nuestros hijos.

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