Carta de perdón: Cuando la culpa es utilizada como moneda de cambio

Vivimos en un mundo en el que la culpa es utilizada como moneda de cambio en muchas relaciones, puesto que hay todo tipo de situaciones en las que nos podemos sentir mal a causa del otro. Pero nosotros también sin querer podemos hacer sentir mal a los demás.

No es fácil vivir en un mundo así y menos si no perdonamos incluso, aunque sea, mediante alguna carta de perdón. Porque existen muchas formas de decirle a alguien que sientes lo que ha pasado, e indudablemente hay que tener la voluntad de arreglar las cosas.

Porque si no lo quieres arreglar no tienes nada bueno que hacer, en este sentido, ni nadie va a venir a arreglar un problema por ti que a lo mejor tú mismo has creado. Y es que a veces metemos la pata y mucho.

Carta de perdón

Carta de perdón

No es fácil, no lo es decir a alguien que lo has hecho mal y que lo quieres arreglar otra vez. Sobre todo porque a lo mejor te podrías haber mordido la lengua o haberte callado ciertas palabras que ya no vuelven atrás.

Es así como se estropean las relaciones entre seres que se quieren, con palabras ofensivas que duelen mucho a quién las escucha porque a veces ni siquiera son verdad. No es que hayamos mentido a alguien cuando decimos ciertas cosas, sino que durante el enfado perdemos a veces la cabeza y decimos cosas muy feas aunque luego nos arrepentimos.

Por eso pienso que la mejor carta de perdón es no hacer nada que necesitemos luego decir perdón, eso sin duda creará una relación estable y hará que todos estemos más felices.

A nadie le gusta ir de discusión en discusión como si nunca acabarán, y es que tampoco es una buena vida porque tarde o temprano un día todo estalla y la relación se va a pique.

Rectificar en el momento indicado

Rectificar en el momento indicado

De ese modo lo mejor es preservar y mantener la calma incluso cuando nos hemos enfadado, para luego no tener que rectificar. Según algunos expertos vivimos en un mundo violento y hostil, para muchos, ya nadie le gusta esto pero sin embargo colaboramos a veces en que el mundo sea así.

Sí, aunque sea sin apenas darnos cuenta. No somos muy buenos sabiendo lo que tenemos que hacer cuando las cosas no van como queremos, por lo que a veces hacemos cosas que están muy mal y después tenemos que escribir cartas de perdón.

Es así como se escribe la historia entre personas, con discusiones pero también alegrías, claro. Porque si lo miramos objetivamente no todo es malo, también hacemos muchísimas cosas bien que gustan al otro y, a nosotros, también.

Por eso, como digo, lo mejor es controlar nuestras palabras en especial en los momentos de enfado o de tensión. Y así es cómo evitar hemos problemas y conflictos que ojalá siempre se solucionen, por otra parte.

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