Cambiar de vida: Cómo enfrentarse y adaptarse

Cambiar de vida. Dicen que lo único permanente en la vida es el cambio. Este proverbio o forma de ver las cosas es parte de muchas filosofías y es, también, en lo que se fundamentan también muchas terapias psicológicas y de coaching.

Así, es como si lo pensamos bien y miramos a nuestro alrededor vemos que se cumple a rajatabla. Éramos jóvenes y ahora somos algo más mayores. Teníamos unos amigos, y ahora tal vez tenemos otros.

Hay gente que va, gente que viene y gente que se queda. Cambiamos escuelas, cambiamos de empleos. También, por cierto, cambiamos de preocupaciones por otras que intentamos que sean mejores que las que veníamos teniendo anteriormente, y así vivir felices.

Algún día, por cierto, nos iremos de aquí y tendremos que ver si hemos hecho bien las cosas antes de dejar este mundo. Es un ciclo, como la primavera, en el verano, el otoño y el invierno donde dejamos caer nuestras hojas y nos desnudamos para hacernos uno con la naturaleza.

Cómo cambiar de vida

Cómo cambiar de vida

Por eso una pregunta muy inteligente es ¿cómo cambiar? Porque cambiar es cierto que todos cambiamos de un modo u otro. Pero ¿cómo aprender a cambiar, que es una cosa diferente?

Es decir, ¿cómo podemos hacer que las cosas que nos da miedo hacer, nos gusten? Porque un cambio muchas veces es eso. Es decir: esto no me gusta pero tengo que hacerlo para adaptarme a una situación nueva que tengo en la vida.

Y hacerlo. Sin mirar el miedo que podamos tener. Como dijo Nelson Mandela una vez, ser valiente no es no tener miedo, sino tener el coraje para superarlo. Y son sabias palabras.

Entonces para intentar cambiar lo que tenemos que hacer es olvidarnos de cómo éramos antes, y empezar a pensar más y más en cómo queremos ser a partir de ahora.

Olvidar el pasado para cambiar de vida

Olvidar el pasado para cambiar de vida

Sin duda tampoco hay que olvidar cien por cien nuestras raíces, ya que nos orientan y nos hacen ver de dónde venimos para ver adónde hemos llegado, y cuánta distancia hemos andado entre los dos puntos.

Pero, por otra parte, tampoco podemos ser ingenuos: del pasado no se vive. Nadie ha vivido nunca del pasado, y el que lo ha hecho o intentado hacer se ha convertido en una vieja gloria, que hoy ya no hace nada.

Y eso no es sano, ni bueno para nosotros ni para los demás. Por eso, a la hora de intentar cambiar, a la hora de unirnos a este ciclo vital de las cuatro estaciones que hemos mencionado e intentar cambiar, junto a como cambian los tiempos, tenemos que echar coraje.

Y confianza. La confianza es muy importante y deriva de que si hacemos las cosas con el corazón bien, con buenas intenciones aunque a veces fallemos, y muchas veces nos llevemos golpes de gente, al final ganaremos nuestra propia batalla que es la de vivir una vida con sentido y plena.

Cambiar de vida Cómo enfrentarse y adaptarse

La importancia de tu presente tras cambiar tu vida

No importa cuántos chascos te lleves, no importa cuántas decepciones tengas. No importa quién era antes tu amigo y ya no lo es. Lo que importa es otra cosa. Lo que importa es simplemente cómo eres ahora y cómo has cambiado para llegar hasta aquí. Y que haya una línea continua de quién eras antes a quien eres ahora, para que no sea artificial. Eso da una sintonía a tu vida.

Una sintonía en la que te das cuenta que tu vida tiene sentido, y un propósito. En la que te das cuenta que todos los cambios han servido para bien y no para mal, como le pasa a más gente.

En la que aprendes que todo lo que pasa malo lo puedes convertir en una suerte, aunque te des cuenta de que hubiera preferido que no hubiera pasado eso malo.

Pero debes ser capaz de sacarle provecho a esas cosas que no nos gustan y que todos detestamos, como muertes, enfermedades, fracasos, desamores, etcétera. Al final todo tendrá un sentido armónico, en el que cada persona juegue un papel muy importante en la vida de cada uno.

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